En el año 2009, investigadores habían descubierto trazas de un virus relacionado con los ratones, llamado XMRV en la sangre de varios pacientes aquejados de fatiga crónica. El descubrimiento fomentó la esperanza de que hubiera sido descubierta finalmente la causa de la misteriosa enfermedad que afecta a un millón de estadounidenses. El virus fue igualmente descubierto en ciertos tumores de próstata. Los investigadores independientes, sin embargo, empezaron a dudar cada vez más de la validez de esta teoría al no establecer otros estudios una relación entre la presunta infección y la dolencia humana.
Las técnicas de seguimiento de alta tecnología usadas por el Instituto Nacional del Cáncer descubrieron que el virus derivó de la combinación de otros dos virus de ratones hace una década durante el mismo experimento consistente en cultivar tejido canceroso en los animales.
La huella genética del virus se aproximaba tanto a las muestras tomadas posteriormente de los pacientes que es muy improbable que el XMRV pudiera proceder de otra fuente que no fuera una contaminación ocurrida en los laboratorios.
se sospecha de otros virus que causan la fatiga crónica, sin embargo no se ha identificado el virus específico que la causa. Podrían ser factores de riesgo también, la edad, una enfermedad previa, el estrés, el medioambiente o la genética.
