Muchas personas no le dan importancia a los trastornos psicológicos y emocionales porque quizá los síntomas no son lo suficientemente dramáticos para que el paciente necesite buscar ayuda de forma urgente como pudiera ocurrir con la diabetes y la hipertensión arterial si no se trata correctamente. Diabetes y depresión con frecuencia van de la mano y pueden ser la causa de que los pacientes no lleven su tratamiento, su alimentación y un programa de ejercicios de forma adecuada. Está demostrado que si se tratara de la depresión con un adecuado seguimiento al paciente, el resto de las enfermedades podrían mejorar considerablemente, esto traería como resultado una mejor calidad de vida del paciente y en muchas ocasiones, también, de sus familiares.
La depresión es un problema común y tratable para muchos pacientes de diabetes, tenga esto en cuenta y coméntele a su médico, en poco tiempo verá como incluso necesitará disminuir las dosis de su tratamiento para la diabetes.
